Plegaria
Le pido a Dios, cualquiera que sea su nombre en las diversas lenguas creadas por los humanos para entender el universo, donde quiera que esté, en el cielo o en centro de la Tierra, o en un planeta distante, que proteja a mis amigos. Ellos me rescataron de mis peores días en un pasado demasiado reciente. Ellos me despejan, ahora, el camino hacia tiempos menos turbulentos.